• BW&S conversó con Otto Vidal Martel, CEO de Lidera Digital, tecnólogo y conocido como el Dr Tec, quien considera que el liderazgo empresarial ha sufrido un cambio y ahora no prima el control frente a los colaboradores, sino la confianza en ellos. 

La crisis mundial del coronavirus ha afectado a diferentes sectores empresariales. Sin embargo, uno de los que ha recibido como oportunidad de expansión la llegada del COVID-19 es el campo tecnológico, digital. Muchas marcas y profesionales se han visto en la necesidad de migrar sus esfuerzos a la oferta online, ya que es necesario generar el menor contacto físico posible. Sí, el mundo cambió drásticamente. 

En ese sentido, Brand Wash & Solutions conversó con Otto Vidal Martel, CEO de Lidera Digital, tecnólogo y conocido popularmente como el Dr. Tec. Vidal explica que la coyuntura ha obligado a las empresas a tomar conciencia de la migración a la era digital que hoy ya no es sinónimo de innovación, sino una necesidad de sobrevivencia latente. Además, considera que el liderazgo empresarial también ha sufrido un drástico cambio y que ahora no prima el control frente a los colaboradores, sino la confianza en ellos. 

Bajo tu experiencia, ¿cómo ves el panorama digital de la mano con los cambios que ha traído consigo el coronavirus?

Lo defino como un cambio paradigmático. Esta coyuntura, como pocas, ha impactado a todos los países del mundo al mismo tiempo. Y existe algo muy particular que es que esta sensación es prolongada y no será a corto plazo. Entonces, todos viven preocupados de cómo van a seguir operando, cómo van a sostener sus modelos de trabajo y cómo van a generar un plan estratégico de cara al futuro. Ahora se habla de sobrevivir y no tanto de crecer. Pero es cierto y hay que decirlo: hoy en día, todos los caminos conducen a un mismo habilitador que es la tecnología. 

¿Cómo podemos verlo materializado?

Por ejemplo, la implementación de acciones a corto plazo para aumentar la resiliencia del negocio y ver la forma de darle un giro para generar ingresos. Nos enfrentamos a un campo de acción que se centra en la continuidad del negocio, en donde los proyectos de tecnología que antes se veían como gastos, ahora son necesarios. Muchos proyectos de “innovación” ahora son de sobrevivencia. Cobran notable relevancia. Es triste decirlo pero muchas empresas han quedado al aire porque no tomaron las medidas respectivas frente a la era digital. Desde casa no pueden generar el 100% de desempeño y eso genera gigantescas pérdidas. Ojo, no se busca llevar toda la tecnología a la nube, pero sí tener medidas tecnológicas básicas para operar frente a la crisis. 

Algunas empresas ya están implementando algunas herramientas que han sido clave durante este tiempo. ¿Cuáles crees que están marcando la tendencia?

Básicamente Zoom. Las empresas, profesionales y personas de a pie la vienen usando porque te permite gestionar reuniones en tiempo real y con varios beneficios como transportar información, datos, fotos, archivos, etc. Otras que se vienen utilizando con fuerza son Hangout o Meet de Google y Microsoft Teams. El gran beneficio que nos ofrecen es el estándar. Sucede que la coyuntura nos ha tomado como sorpresa y es demasiado caro que un área de sistemas dé soporte a diferentes plataformas en este momento. Y en eso hay que trabajar. Hay que tomar en cuenta que la base de hoy es garantizar la conectividad. Los negocios ahora dependen de estar 100% conectados y comunicados con los clientes. 

¿Te refieres a que, de ahora en adelante, todo dependerá de las conexiones óptimas a Internet?

Así es. Tenemos múltiples servicios que solo operan con conexión, pero varias empresas van a tener que migrar, necesariamente, al sistema digital. El mundo ya cambió. Incluso, no solo debemos tener una sola red a disposición, sino una de contingencia, por si sucede algún desperfecto sobre la marcha. Hay que tomar en cuenta que tenemos trabajadores en casa y, como líderes, debemos de garantizar que ellos también tengan una conexión óptima. Según la Ley de Teletrabajo, que viene rigiendo desde el año 2012, se extiende que las compañías deben de brindar a sus colaboradores las armas para exigir resultados. Es importante tener un mapa claro y según ello actuar. 

¿Las empresas en el Perú están preparadas para asumir este giro?

Definitivamente no. Hemos dado un salto enorme y, a la fuerza, tenemos que asumir la fórmula de hacer más con menos. Ahora bien, las empresas tienen otro gran reto sobre la mesa y es que dependen del perfil digital de sus colaboradores. Algunos les cuesta más que otros por temas generacionales o por falta de capacitación. Está claro que tarde o temprano este cambio se iba a realizar naturalmente, pero todos han sido tirados a la piscina a la fuerza. No hay tiempo, pero lo que sí debe de generarse es la formalización del home office. 

(Foto: Otto Vidal Martel)

¿Y cómo podemos formalizar dicho proceso?

Significa un cambio de liderazgo y gestión, el cual se basa en ya no tener el control, sino en la confianza. Por ello es que deben de darse políticas internas estables, controles de ingreso y salida, entrenamientos digitales a todo el personal. Deben de haber indicadores de tiempo, tiempo promedio de respuesta, rutinas de control, todo ello dentro de un proceso digital. Todas estas acciones se deben de atender a corto plazo. 

Está claro que todas las empresas van a querer migrar a este cambio, pero ¿cuáles de ellas van a conseguirlo?

Las que se diferenciarán por llevarle al cliente la experiencia física al mundo virtual. Por ejemplo, imaginemos un restaurante que manda su delivery y que el personal me visite uniformado como mozo, hace un saludo protocolar y cuenta todo lo que incluye el pedido. Sin duda, genera una experiencia agradable. En otras palabras, lo que se busca ahora son mecanismos para diferenciarse y virtualizar el momento.

Y en caso de los negocios que sí requieren de una presencia física, ¿cómo será su futuro?

Hay que tomar en cuenta que el comportamiento del consumidor también va a cambiar frente a la crisis. Va a tomar conciencia dos veces en si es necesario recurrir o no a estos espacios públicos. Igual está claro que no se generará una activación como antes. Los aforos se van a reducir, tendrán mejores políticas de ingreso. Osea, la estrategia va a tener que cambiar y el mejor vehículo es la tecnología, porque dentro de un entorno en donde tienes menos balas vas a tener que saber utilizarlas para impactar en el dinero. 

En otras palabras, ya no hay tanto espacio para la prueba y error… 

Exacto. Por eso el Business Intelligence y el Big Data son herramientas perfectas para tomar decisiones rápidas y precisas en base a datos, historias y verdades sobre el flujo por donde gira el negocio. Además, hay que tomar muy en cuenta que gracias a esta pandemia, las empresas van a sumar a su estrategia herramientas prosalud. Me refiero a elementos como la toma de temperatura al momento de ingresar al centro de labores. Eso estoy seguro que será normativa y por eso estará la tecnología para cuidar la experiencia. 

Entonces, ¿podemos decir que los proyectos digitales y el uso de la tecnología dejó de ser innovación para declararse una necesidad? 

Totalmente. El espectro ya cambió y ahora hay que pensar en sobrevivir más que ser sofisticados. Y sí, hay que decir que muchos proyectos se van a ver atrasados porque la cadena de suministros hardware se ha retrasado, pero mejorará en el tiempo. Lo que significa que es mejor ya no comprar hardware, sino verlo en la nube. Más tecnología y menos gente. Nos hemos adelantado como tres temporadas en Netflix, pero el reto está en adaptarse.